fbpx
Resplandores de Valinor
mayo 4, 2019
Show all

El olor de la Magnolia

0.10.2.- tipografia INSPIRALES
Corazon de Jaguar

Grieta hacia valinor. Acuarela sobre Fabriano. 60 x 50 cm. Aleksei - Tenerife 2018


WhatsApp Image 2019-05-25 at 12.42.41 PM

tenerife playa la Caleta

 

Para mi flor crepuscular e hiperbórea...

 

 De cómo me reencontré con mi Elfica y gloriosa Galadriel, la que emana el olor de la alegría, cuya fosforescencia siempre me guió en la oscuridad de la larga noche.

 "Entre mis andanzas cruzando agónico el proceloso mar, de repente nomás que de repente, el viento se detuvo, las corrientes pararon, me encontré sin saber cómo, en el temido y fétido mar de los sargazos …

Mi nao, casi detenida, cruzaba sigilosa el desventurado mar, parecía que el viento había muerto, como loco oteaba desde el Trinquete, volvía los ojos locos, aterrado de ver que me iban cercando los “potros de bárbaros Atilas,  quizás eran los heraldos negros que nos manda la muerte”, hasta que de pronto en medio del océano, un aroma a limón y vainilla emanó, busqué como loco entre las largas algas, creí oír sirenas y nereidas, vi delfines e hipocampos, recordé a Ulises y aquella aventura de Odiseo que costó la vida a Parténope, cuentan que oyó y soportó aquella irresistible voz melodiosa con la que atraían locamente a los marineros…

Temblaba y sudaba, supe con un conocimiento luminoso lo que antes albergaba el pensamiento, sabía que estaba en el umbral de un portentoso echo que descoyuntaría al destino, que cancelaria innumerables karmas, ese día “del cual ya tenía el recuerdo” traía un rumor de siglos, ese día madurarían los más excelsos Paramis, ese día, día del cual “son testigos los días jueves y los huesos húmeros, la soledad, la lluvia, los caminos”. Ese día llegaste para no irte nunca.

Recordé que la había encontrado hace tiempo inmemorial, recordé el lunar y el olor a Magnolia que siempre la rodeaba. Quizás es familiar de Helena Ukusa pensé, aquella misma Elena que le dio a Brigue “un girasol de fuego en el tercer planeta de Aldebarán”.

Comprendí que pertenecía a una raza de seres crepusculares que se dice habitó en el Caribe, aunque “aún cabalga en su corcel alado de células de sueño” por las llanuras venezolanas de Guárico, Apure y Cojedes visitando recurrentemente a los poetas de Garcita y Palmarito.

Entre ráfagas de fulguraciones y clarividencias, mientras decantaba elixires y el Amrita me embriagaba, nuestra amada hija María Gracia se despertaba, eran las 3,14 de la madrugada, ya alucinada a los 16 busca descifrar el misterio del infinito numero Pi, se levanta a hurgar en su significado. Hecho que me reveló la magnitud del momento crucial ante el cual inocente me encontraba.

Así apareció ella, descendiendo de su corcel negro sobre el mar, ella la de innumerables epitetos, ella la de larga cabellera, apareció envuelta en un enceguecedor sol tropical, sus cabellos se balanceaban confundiéndose con las algas mientras estas se transmutaban en cascadas de luz, sus caderas se balanceaban tocando lo confines del universo, el olor de los zargazos se desvanecía dando paso al olor del limón y la vainilla.

Se volvió torrente todo lo vivido que aún estaba “empozado, como charco de culpa en la mirada

Mientras aquella ambrosia, aquél néctar manaba dulcemente, un céfiro comenzó a mover las velas y atónito vi al spinaker agitarse…así fue como la encontré y retomamos el rumbo de vuelta a Valinor”   

 Aleko. Tenerife 24/05/19

 

Por favor Login para comentar
  Suscribir  
Ordenar por más antiguo más votado
Notificar de
Carlos Padilla
Admin
Carlos Padilla

Bonito , ya esta listo?

A %d blogueros les gusta esto: